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LA FLEXIBILIDAD PUEDE SER UNA BUENA ACCIóN DE RSE
Sitec Informática en una empresa jujeña con quince años el mercado que cuenta con una sucursal en la provincia de Tucumán. Legalmente está conformada como unipersonal y cuenta con ocho empleados.
Jorge Savio, titular de la compañía, explica en esta entrevista cómo es ser una empresa familiarmente responsable.
FUENTE: IARSE
http://www.iarse.org/new_site/site/index.php?put=noticia_detalle&id_noticia=1970
Nació como empresa de servicio técnico de computadoras e impresoras siendo service oficial de reconocidas marcas. Realiza mantenimientos preventivos de equipos informáticos a grandes empresas y en alianza con la empresa Canal Directo montaron un centro de impresión en Tucumán con capacidad para imprimir 400.000 páginas diarias donde entre otras cosas se imprimen los resúmenes de cuenta para Tarjeta Naranja.
- ¿Cómo surgió la inquietud dentro de la firma de adoptar prácticas que permitan a que los empleados atiendan mejor sus responsabilidades familiares?
- Creo que comenzó casi de manera intuitiva con el primer día de trabajo del primer técnico, simplemente por una cuestión de sentido común llevado a la acción. Con el tiempo fui encontrando que el concepto de RSE da un marco e impactos diferentes a las acciones implementadas. De manera casi ingenua me proponía los primeros años de vida de la empresa crear un ambiente de trabajo donde todos estemos permanente felices, con el tiempo me fui dando cuenta que somos humanos y nuestra complejidad nos supera. Es imposible estar siempre felices. Es humano estar malhumorado, nostálgico, deprimido, enojado y cuando nos encontramos hay que conciliar nuestros estados de ánimo. Creo que la primera acción concreta fue al quinto año de vida de la empresa. Teníamos una sucursal y los dos grupos que se sentían rivales sin conocerse, Jujuy nació como servicie de HP y Tucumán como service Epson. Hicimos nuestra primer consultoría. Pedí un presupuesto a una consultora de Recursos Humanos que me pasó un presupuesto donde solicitaba un cañón para un taller. Yo quería algo vivencial, trabajar sobre la distancia entre las personas y sin conocer de qué se trataba concretamos algunos talleres de Gestalt aplicado a las empresas. Excelentes talleres y muy cuidados; pero observé que nos introducíamos en lugares que tenían que ver con lo terapéutico individual y no era ese el espacio buscado. Actualmente recurrimos a consultoría con herramientas del Coaching Ontológico y nos está dando buenos resultados.
- ¿Cómo es en la práctica? ¿Cuáles fueron las dificultades que se encontraron?
- El mayor desafío es cambiar modelos mentales, una empresa es una organización social y nuestras familias están muy ligadas. Es imposible no llevar estados de ánimo del trabajo a la casa y viceversa.
Las leyes nos indican que por paternidad, por fallecimiento de un padre o madre corresponden días determinados de licencia. Sin embargo; no todos somos iguales y no necesitamos lo mismo: Ante el fallecimiento de un padre quizás una persona necesite concurrir al trabajo al día siguiente y sentirse acompañado con su entorno de trabajo, o evadirse, quizás necesite más días de lo estipulado por ley. Lo que no podemos pretender es que se reintegre a los cinco días con su duelo concluido. Yo opto por preguntarle cómo se siente y dejar libertad de que se reintegre como y cuando prefiera. Es probable que se recupere en meses y necesite el apoyo y contención de sus compañeros.
Antes las mujeres mayores de la familia contenían a la mujer en el parto. Hoy las exigencias para los hombres son diferentes y las comprendí luego de ser padre. Hoy los hombres vamos al preparto, presenciamos los partos, acompañamos a nuestras compañeras y recibir un hijo tiene más exigencias de las que tenía el hombre antaño. Aunque los hombres no amamantemos, necesitamos mayor flexibilidad que la estipulada por la ley; esta flexibilidad puede ser una buena acción de RSE.
- ¿Qué es ser una empresa familiarmente responsable?
- Sabiendo de esta nota le consulté a Martín, quién lleva más de diez años en la empresa si consideraba que Sitec Informática era una empresa familiarmente responsable. Me respondió que no sabía bien que significaba pero creía que sí porque él sentía estabilidad laboral que transmitía tranquilidad a su familia, sabía que contaba con flexibilidad horaria a la hora de atender cuestiones inherentes a su familia y que no sentía presiones en el trabajo que se pudiesen transmitir a su casa. Creo que son algunos de los motivos que hacen que Martín tenga la camiseta puesta y que no busque otras alternativas laborales como así también que en algunas oportunidades pueda dejar unas horas a su familia para atender cuestiones del trabajo. Es un ida y vuelta; lo que hay que construir es un espacio de cuidado mutuo. Martín omitió por ejemplo que su familia vive muy cerca de la empresa y que su hija de seis años pasa muchas horas con él en el espacio de trabajo: incluso si el sale a atender un servicio puede dejar a su hija al cuidado de sus compañeros. También su mujer se acerca a diario a la hora del café a compartir un momento. Con Pablo, con quince años en la empresa, llegamos a un acuerdo de flexibilidad horaria para que comparta más tiempo con su hijo porque una situación particular lo requiere, también puede traerlo de vez en cuando a compartir momentos de trabajo y transmitirle su oficio. Si bien prefiero este vínculo debo respetar que otro técnico en años no tenga la necesidad de compartir momentos de su espacio laboral con su familia. Ser flexible significa aceptar que no es con todos igual y que los acuerdos no son permanentes.
- ¿Es importante el costo económico de intentar ser una empresa familiarmente responsable?
- En primera instancia te diría que el costo es prácticamente cero y el impacto es altísimo en el bienestar y eso obviamente se traduce en productividad y sobre todo en lealtad a la empresa. Puede parecer una pérdida de tiempo promover un diálogo, pero una excelente acción es distraer un momento de trabajo para hablar informalmente de economía familiar, de la educación de los hijos, del control de la natalidad, u cualquier tema vinculado a la familia. Aprender a dialogar implica sentirse par con el otro, poder escuchar y contar, enseñar y aprender. No significa reunir al personal para instruirlos o darles directivas o consejos sobre lo que deben hacer con sus familias. Significa compartir.
- ¿Cómo repercute esto en el rendimiento de los empleados y la motivación? ¿Se advierte el cambio? ¿Cómo? ¿En qué?
- Empleadores y empleados estamos culturalmente enfrentados y buscamos intuitivamente ver quien avanza sobre quién. Una flexibilidad horaria a veces se toma como derecho ganado, y a veces no es posible ser flexible porque hay que atender los compromisos pactados. No es fácil comprenderlo, pero siento que ese es el camino que quiero explorar.
Cualquier punto de equilibrio es difícil de lograr. Una vez logrado no se puede mantener mucho tiempo, es una búsqueda constante, un aprender y desaprender permanente. Acordar y desacordar.
- ¿Buscaron el apoyo de alguna institución o firma que los haya asesorado al respecto?
- Nunca buscamos apoyo en instituciones, si contratamos consultorías, creo que las distancias entre las personas es un tema que siempre hay que trabajar y re trabajar. Por suerte hoy existen muchas posibilidades para contratar ayuda aunque no es fácil conseguir un consultor que comparta estos valores y capte la onda. Aún hay personas que en sus tarjetas ponen que son especialistas en Recursos Humanos. La clave está en dejar de mirar a las personas como un recurso.
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