• 14/09/2020

Reserva Natural Villavicencio cumple 20 años

Hoy 14 de Septiembre, la Reserva Natural Villavicencio cumple 20 años desde su creación. Este aniversario, en un contexto tan particular, “nos encuentra activos y trabajando en conservación como lo hemos hecho las últimas dos décadas”.


El recorrido inicia en el año 2000, cuando Aguas Danone de Argentina decide nominar el territorio como Reserva Natural con el compromiso de cuidar, conservar, proteger y preservar este espacio único y su riqueza natural autóctona.


Es reconocida oficialmente e incorporada a la Red de Áreas Naturales Protegidas de la provincia, la única en ese momento bajo protección y gestión privada por la Resolución N°1065 del año 2000 de la Dirección de Recursos Naturales Renovables, dependiente del Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de la Provincia de Mendoza, y ratificada en 2017 al ser incluida en la Ley de Ordenamiento Territorial de la provincia.


La Reserva Natural Villavicencio, pionera en conservación privada en Mendoza, se extiende por de 72mil hectáreas que comprenden 3 ambientes: Monte, Cardonal y Puna. Hábitat de 327 especies de flora y 250 de fauna. Entre las cuales se encuentran 4 monumentos naturales provinciales: Guanaco, Mara, Cóndor andino y Suri cordillerano y 2 especies en peligro de extinción: Gato andino y Águila coronada.


En el camino, el área natural protegida ha obtenido logros y acreditaciones que la avalan desde su creación. Gestionada a través de la Fundación Villavicencio y siguiendo a la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) ha asumido el compromiso de medir su efectividad. Acorde con este postulado, lleva concretados dos planes de gestión y se encuentra trabajando en el tercero, logrando altos grados de efectividad.


Entre los logros más relevantes, se encuentra el haber sido declarados sitio RAMSAR, ser parte de la Red de Refugios de la Fundación Vida Silvestre, obtener la declaración de interés educativo provincial del Programa de Educación Ambiental por la Dirección General de Escuelas del Gobierno de Mendoza, consecutivamente desde 2015 a la fecha y recientemente ser incluidos como Santuario de Cóndor andino en la Red Estratégica de Conservación de Cóndor andino de Mendoza, junto a la Bioandina.


Pruebas de la efectividad de gestión en la conservación, son la aparición del Gato andino en la Reserva, el avistaje de Águilas coronadas, 12 años sin incendios forestales en la zona, la disminución del impacto antrópico, realizado por el equipo de guardaparques para sostener la belleza paisajística de la ruta provincial 52 a lo largo de un poco más de 50 kms, lo que ha llevado a la reducción de basura en ruta en un casi 90% desde el 2015 a la fecha, solo por nombrar algunos.


Así también, el trabajo en la recuperación del patrimonio histórico y cultural, la mejora constante y sostenimiento del Monumento Canota, la restauración de la fachada completa del Hotel Villavicencio y completa de la Capilla, la mejora de los Jardines del Hotel, la generación de senderos y mejoras en el Centro de interpretación Vaquería y la reactivación del Parador Villavicencio con una propuesta más saludable y acorde al lugar; son parte de la mirada sustentable respecto de la actividad turística y recreativa. “Desde el 2015 a la fecha, seguimos construyendo una alternativa de calidad para el visitante, basada en la puesta en valor del patrimonio histórico, la apertura de senderos de importancia como Petroglifos de Canota, trekkings, cabalgatas y travesías en bici.”


Esta mirada es también una manera de darle participación a los prestadores locales, a quienes priorizan a la hora de elegir socios estratégicos para generar propuestas innovadoras y sustentables.


“Desde la Reserva creemos que la única manera de construir y crecer es el trabajo en red, por eso, buscamos generar espacio para investigaciones y dar lugar a prácticas profesionales, a partir de acuerdos con centros de estudio, investigación y universidades para ahondar nuestro conocimiento y a partir de allí trabajar en conservación sobre bases sólidas y dar la oportunidad a quienes quieran desarrollarlo y realizar experiencias prácticas y profesionales en un ambiente y entorno propicio y enriquecedor.”


“Creemos que todavía queda mucho trabajo por hacer, sobre todo, lograr una ley de áreas naturales protegidas privadas municipales y corredores biológicos para la provincia de Mendoza, alentando así a multiplicar la conciencia ambiental entre los privados que beneficie a todos y cada uno de los mendocinos. ¡Vamos por eso!”